Che guevara homosexualidad

Tu camiseta del che guevara celebra a un maníaco sanguinario

Hay tres afirmaciones críticas comunes que escucho en torno al Che, aunque realmente no las he visto respaldadas por pruebas cuando alguien las menciona. La primera es que el Che era un «asesino», presumiendo que el Che mató a algunas personas que no necesitaban ser asesinadas. La segunda es que el Che era homófobo, y que él y/o Castro enviaron a los gays a «campos de reeducación». La última crítica es que el Che era racista, y que mostraba puntos de vista racistas hacia los negros, a pesar de que fue al Congo en África para ayudar también en una revolución allí. ¿Tienen estas afirmaciones algún peso serio, o tal vez tienen raíces en la propaganda anticomunista?42 comentarioscompartirinformar95% UpvotedEste hilo está archivadoNo se pueden publicar nuevos comentarios y no se pueden emitir votosOrdenar por: mejorVer discusiones en 1 otra comunidad

Ramsey davis

El culto actual al Che -las camisetas, los bares, los carteles- ha conseguido ocultar esta terrible realidad. Y la película de Walter Salles, Diarios de motocicleta, ocupará ahora su lugar en el corazón de este culto. Ya ha recibido una ovación en el festival de cine de Sundance de Robert Redford (Redford es el productor ejecutivo de Diarios de motocicleta) y una brillante admiración en la prensa. El Che fue un enemigo de la libertad y, sin embargo, ha sido erigido en símbolo de la misma. Ayudó a establecer un sistema social injusto en Cuba y ha sido erigido en símbolo de la justicia social. Representó las antiguas rigideces del pensamiento latinoamericano, en versión marxista-leninista, y ha sido celebrado como un librepensador y un rebelde. Y así es en Diarios de motocicleta de Salles.

LEER  Imagenes de sexualida

La película sigue al joven Che y a su amigo Alberto Granado en un viaje vagabundo por Sudamérica en 1951-52, que el Che describió en un libro publicado con el título Diarios de motocicleta, y Granado en un libro propio. El Che era entonces estudiante de medicina y Granado bioquímico, y en la vida real, como en la película, los dos hombres pasaron unas semanas trabajando como voluntarios en una leprosería peruana. Estas semanas en la leprosería constituyen el núcleo dramático de la película. La colonia está tiranizada por monjas, que mantienen una cruel jerarquía social entre el personal y los pacientes. Las monjas se niegan a alimentar a los que no asisten a misa. El joven Che, con su insistente honestidad, se rebela contra estas restricciones, y su rebelión es un testimonio emocionante. Uno cree estar observando una noble protesta contra las costumbres opresivas y los hábitos autoritarios de una Iglesia católica oscurantista en su máxima expresión.

Che guevara gay

«¿Estás harto de esto de la camiseta del Che Guevara? ¡Todavía es una cosa! Sigue existiendo a día de hoy», se lamentaba Tom Woods en el episodio 965 de su popular podcast libertario The Tom Woods Show. ¿Por qué es importante? Porque su invitado era Federico Fernández, nuestro propio Senior Fellow en el Austrian Economics Center. Federico y la Fundación Bases, un think tank liberal clásico de Argentina que él fundó y del que es presidente, han hecho grandes olas en las últimas semanas en su lucha contra la popularidad del héroe de la izquierda.

No todo el mundo en Rosario cree que el aguerrido revolucionario, que fue capturado por soldados en Bolivia y asesinado por orden del dictador proamericano del país, merezca tanta reverencia. La Fundación Bases, un centro de estudios liberal con sede en la ciudad, ha lanzado una petición para que el ayuntamiento retire los monumentos. El propio mártir fue un asesino, dice Franco Martín López, director del instituto. Guevara fue el segundo al mando de Fidel Castro, cuya revolución cubana mató a más de 10.000 personas. «Aquí nadie tiene idea de las masacres que se cometieron durante la revolución», lamenta López.

LEER  Ejemplo de genero

Entenda pq che guevara fuzilava gays

Víctor Hugo Robles recuerda haberse sentido mínimo al lado de las imágenes monumentales del Comandante Che Guevara por todo el campus de la Universidad Arcis donde estudiaba periodismo a principios de los 90. La imagen del Che, que había generado un póster icónico y había cobrado vida propia, se había convertido tanto en un logotipo despolitizado de moda como en un potente símbolo antisistema utilizado por un amplio espectro de movimientos de derechos humanos e individuos que afirmaban su propia liberación.1 Robles experimentó un indomable deseo de contaminar la figura que se cernía sobre la escena contracultural de la universidad. Su primera intervención en la imagen del Comandante fue aplicar lápiz de labios a un grafiti que representaba al guerrillero en Arcis. Poco después, un peculiar personaje con boina negra y una estrella de mar entró en el escenario público chileno.

El personaje público de Víctor Hugo, «el Che de los gays», surgió como un personaje politizado y performativo empeñado en provocar al «establishment», desde los organismos gubernamentales hasta las organizaciones de izquierda y LGBT establecidas.2 En concreto, Robles decidió encarnar la intersección de la homosexualidad y la política para llamar la atención sobre los efectos devastadores del VIH/SIDA en Chile, así como sobre el inquietante miedo de la sociedad chilena al contagio.

LEER  ¿cuántos hijos transgenero tiene angelina jolie?

Acerca del autor

admin

Ver todos los artículos